Palabras del Venerable Maestro

Nuestra Organización, asumiendo el lema de  la Masonería Universal, “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, labora en la más vieja ciudad del Nuevo Mundo, Santo Domingo de Guzmán, República Dominicana,  en favor del destierro de la ignorancia, del fanatismo y de la ambición, así como por la prevalencia de la filantropía, de la verdad, del mejoramiento material, moral, social e intelectual del Ser Humano. Somos cultores de la confraternidad universal, dentro de un ámbito de respeto a todas las soberanías nacionales. Esto último ha determinado nuestro leitmotiv: el patriotismo.  Somos los “Caballeros de la Patria”.  

A consecuencia de nuestros afanes seculares, buscamos la Ley de Dios, a quien llamamos el Gran Arquitecto del Universo, de forma que su Sagrado Nombre sea válido para el fiel de cualquier religión. A su Gloria dedicamos cuanto hacemos. Ello  nos ha valido enemigos entre los más fanatizados de virtualmente todas las religiones que, autoproclamándose cada una “la verdadera religión”, desechan nuestro respeto y acogida por la libertad de culto. 

Dado que una Logia está constituida por un grupo de hombres libres y de buenas costumbres que persiguen mediante la práctica de la filosofía, por vías afines y con formas similares de enfoque las cuestiones más importantes la búsqueda de una Verdad Universal, dentro de un marco de usos y costumbres establecidos por la Hermandad desde cientos de años atrás en nuestros “landmarks” (bases antiguas), Constitución y Estatutos, respetando la libertad de conciencia y, por ello,  las libertades individuales y sobre todo el Derecho a la Vida, a la educación, a la Justicia, a la Palabra, a la reunión, al Tránsito, al Credo Religioso y a la inclinación Política, así como a todos los Derechos Humanos, nos respetamos y nos autoimponemos la no descalificación mutua por motivos de discrepancias en nuestras diversas concepciones religiosas ni de adhesiones a Corrientes Políticas.

Halla nuestra Orden en La Ética la más valorada rama de la Filosofía y en el Amor Fraternal hacia toda la Humanidad el más noble principio. Usamos símbolos, alegorías y leyendas como forma de facilitar la comprensión de nuestras elucidaciones. Son nuestras armas la Ciencia y el amor por la Virtud.

Dentro del terreno descripto, conformamos un círculo que ofrece a cada hermano la posibilidad de hacer los debidos ejercicios intelectivos, participando en diálogos verbales y documentales, donde la crítica constructiva y la libre y respetuosa discusión de las ideas son perfectamente practicadas sin desmedro de nuestras imágenes frente los demás compañeros. De hecho, sólo están invitados a la Masonería los hombres de buenas costumbres que practiquen el respeto por sí mismos así como por el prójimo, quienes, además, estén exentos de holgazanería mental, valoren el trabajo productivo de bienes materiales e intelectuales  y respeten los métodos democráticos representativos asumidos mediante una jerarquía temporalmente elegida por la libre y espontánea voluntad de sus fraternos en nuestra Logia.  

Invitamos a aquellos que rechazan lo vil y aman la nobleza espiritual, el trabajo, el derecho, la justicia, la compasión  y la confraternidad propios de la raza humana a leer los artículos de esta página electrónica que continuarán a su disposición durante el período que nos corresponde la responsabilidad de ser “el primero entre iguales”.

Reciban la más cálida bienvenida a este portal,

Luis Conrado del Castillo Félix, P.:M.:
Venerable Maestro